“Historia de un matrimonio”, ni buenos ni malos, solo el amor acaba 

“El amor acaba”, reza una canción de José José. ¿Cómo puede ser posible que alguien a quien amaste tanto, un día te resulte completamente desconocido? ¿Cómo es posible que las imperfecciones que te enamoraban tanto de la otra persona, ahora las aborrezcas con una fuerza que desconocías? El desencanto está latente en nuestras vidas y el director Noah Baumbach lo plasma de manera estremecedora, real y contundente en “Historia de un matrimonio”, protagonizada por Scarlett Johansson y Adam Driver.

La película que se puede ver en Netflix, es una de las apuestas más fuertes de la plataforma en streaming para esta temporada de premios que se aproxima, y ya está cosechando frutos, en los próximos Globos de Oro cuenta con seis nominaciones: mejor película, mejor actriz, mejor actor, mejor actriz de reparto (Laura Dern), mejor guion y mejor banda sonora.

Imagen de Netflix.

La trama aborda la vida de “Charlie” (Adam) y “Nicole” (Scarlett), un director de teatro y un actriz que están casados y que trabajan juntos en la misma compañía, tiene un hijo de ocho años, pero la relación está fracturada. Ella siente que nunca tuvo una voz, un espacio que ella sintiera suyo en la relación que establecieron, él considera que ella lo tomó como un recurso para salir de la monotonía e indecisión en la que considera que se encontraba.

Imagen de Netflix.

Es muy interesante como el director nos pone a los espectadores en los ojos de sus protagonistas, aquí no hay ni buenos ni malos, con los dos generas empatía y también resquemor, la historia se cuenta desde los dos puntos de vista del matrimonio, entiendes lo que “Nicole” está buscando, pero también comprende lo que quiere “Charlie”, es innegable que en varios momentos el corazón se te hace cachitos, hay varios momentos álgidos donde tanto Scarlett como Adam ofrecen unos diálogos y actuaciones impresionantes, vas del amor a la desilusión en cuestión de minutos.

Imagen de Netflix.

Ninguno de los dos se quiere hacer daño y de pronto a través de sus representantes legales (Laura Dern y Ray Liotta) se dan hasta con la cuchara. Es cruel –pero es verdad– cómo en Estados Unidos, las leyes son tan maquiavélicas; los abogados buscan la manera de ganar sus casos construyendo historias a partir de las debilidades de los demandantes, se gasta mucho dinero en estas batallas campales, porque vaya que cobran carísimo los abogados, cuando la conciliación puede llegar a un acuerdo en común sin tanto circo.

Imagen de Netflix.

En ese sentido, que fría y calculadora resulta Laura Derns, es una extraordinaria actriz, desde “Big little lies” ya nos había dejado claro el tremendo monstruo que es en escena. Scarlett se aleja de los blockbusters para ofrecernos una faceta más realista de su vida como actriz, qué rico es verla desde otra perspectiva, seguro estoy que la van a nominar a un Oscar y también creo que se lo va a ganar.

Por otro lado, Adam no se queda atrás, tremendo actor que es, ofrece una interpretación donde entiendes también el proceso que vive un padre de familia, que generalmente en los litigios, la figura paterna es la que suele ser más incomprendida. En fin, cuando vean la película pongan al lado unos pañuelos, los van a necesitar.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Quiero ser como Carrie Bradshaw.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 12 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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