En el universo del melodrama, donde las pasiones se intensifican y los vínculos familiares se tensan hasta el límite, la actriz Diana Haro encuentra un terreno fértil para explorar la complejidad emocional de su nuevo personaje. En “Mi Rival”, producción de Carmen Armendáriz, Haro interpreta a “Rosa Martínez”, una antagonista que, lejos de ser unidimensional, revela una profunda lucha interna marcada por la falta de amor propio.
La telenovela, protagonizada por Sebastián Rulli, Alejandra Barros y Ela Velden, gira en torno a una historia provocadora: madre e hija, “Paloma” y “Bárbara”, se convierten en rivales al enamorarse del mismo hombre, “Renato”. En este contexto, “Rosa” emerge como una pieza clave dentro de los conflictos secundarios que enriquecen la narrativa.
“Está siendo muy polémico el proyecto ahora que ya estrenamos en Estados Unidos, la historia principal ha sido muy comentada, pero también están muy padres las historias alrededor”, comparte Haro, quien celebra que el proyecto ya tenga presencia internacional y una recepción activa en plataformas como ViX, donde ya hay 15 episodios disponibles, además de su próxima llegada a televisión abierta el 20 de abril a las 21:30 horas por Las Estrellas.
Para la actriz, uno de los mayores retos fue dotar de humanidad a un personaje que, en apariencia, responde al arquetipo clásico de villana. “Yo, en lo personal, a Rosa intenté hacerla lo más humana posible… a pesar de que yo sé que estoy en el universo de los villanos”, afirma. Y añade: “Intenté que se viera esta falta de amor propio y esta desesperación… porque al final de cuentas él no la quiere y ella está haciendo todo lo posible para que la voltee a ver”.
“Rosa Martínez” es una mujer criada en el privilegio, bajo estrictas expectativas sociales que la empujan hacia un ideal de perfección. Hija de un gobernador y acostumbrada a mantener las apariencias, su carácter se debate entre lo calculador y lo vulnerable. “El vivir de esas apariencias la hace ser perfeccionista, controladora y un poco fría”, explica Haro. Sin embargo, también subraya que su personaje tiene una dimensión emocional que se activa en su relación con “Paloma”, su mejor amiga: “Le saca ese lado muy humano”.
La dinámica entre “Rosa” y “Paloma” —interpretada por Barros— es uno de los ejes emocionales más interesantes de la historia. A pesar de la diferencia generacional entre ambas actrices, Haro destaca que lograron construir una conexión auténtica: “Creo que logramos hacer una amistad que se viera creíble… más allá de solo hacer personajes”.
El melodrama también se distingue por su ambiciosa producción fuera de la Ciudad de México. Grabada en su totalidad en San Luis Potosí, la telenovela aprovecha haciendas, cañaverales y edificios históricos para crear una atmósfera visual distinta. “Estuvimos grabando en haciendas hermosas… sacándole provecho a sus bellos paisajes”, relata Haro, quien describe la experiencia como un trabajo colectivo de gran escala con más de 300 personas involucradas.
En cuanto a su trayectoria, la actriz reconoce que ha encontrado en el melodrama un espacio ideal para desarrollarse. “Amo el melodrama, me encanta llorar, reír, hacer maldades… espero seguir contando historias que me reten”, confiesa. Con cuatro proyectos dentro de la empresa, Haro se muestra agradecida y optimista ante la evolución de la industria: “Creo que cada vez evolucionamos más… para hacer contenidos de mayor calidad”.
Mientras continúa con la promoción de “Mi Rival”, Haro ya se encuentra en proceso de casting para nuevos proyectos, incluyendo uno para ViX. Sin embargo, no descarta volver a colaborar con Armendáriz, experiencia que describe como especialmente significativa: “Nunca me había tocado trabajar con una productora mujer… me llevo una grata sorpresa y un gran sabor de boca”.