Obra LGBTQ+ en CDMX: Manual Básico de Lengua de Señas para Romper Corazones llegará a su final de temporada

El montaje Manual Básico de Lengua de Señas Para Romper Corazones se ha consolidado como una de las propuestas más entrañables e incluyentes de la escena actual en Ciudad de México. A punto de despedir su segunda temporada en La Teatrería, el actor Sergio Velasco comparte cómo este montaje ha evolucionado, tanto en lo escénico como en lo personal.

Ganadora como obra LGBTQ+ del año en los Impulse Awards 2025, la puesta en escena —escrita por Roberto Pérez Toledo y dirigida por Eduardo Córdoba— regresa con una segunda temporada que no solo reafirma su sensibilidad, sino que profundiza en sus emociones.

La historia sigue a Jaime, un chico oyente, y Lucho, un chico sordo, dos personas que parecen condenadas a no entenderse. Sin embargo, el deseo de conocerse y enamorarse los lleva a emprender un viaje de aprendizaje mutuo: no solo el de la Lengua de Señas, sino el del amor, la paciencia y la comprensión del otro.

Pero más allá de una historia romántica, Sergio subraya que el verdadero corazón del montaje está en algo mucho más universal: “En realidad trata de la incomunicación, todo en clave de comedia y con tintes románticos”.

Un reto actoral que transforma

Para esta segunda temporada, Velasco da un giro importante al asumir el papel protagónico de Jaime, luego de haber interpretado al amigo del protagonista, un personaje desparpajado en la primera temporada. El cambio no solo implicó una evolución narrativa, sino también un desafío técnico y emocional.

“Ha sido un aprendizaje brutal, porque el personaje sí está muy complejo”, confiesa. Uno de los mayores retos fue dominar la lengua de señas en tiempo récord: “Me encontré con que en menos de un mes tenía que aprender monólogos en señas… y ha sido muy difícil por el corto periodo de tiempo”.

Este proceso no solo exigió disciplina, sino también responsabilidad, especialmente frente a una audiencia que incluye a la comunidad sorda. “Te viene a ver mucha comunidad sorda y es como, ‘no, esa seña está mal’… pero creo que lo conseguí”, añade entre risas.

Más que entender, querer comunicarse

La obra, que combina humor, ternura y reflexión a lo largo de 90 minutos, pone sobre la mesa temas como la inclusión, la accesibilidad y la empatía. Para Velasco, el mensaje es claro: comunicarse va más allá del lenguaje.

“La comunicación es querer entenderse”, afirma. “Incluso hay veces que aunque lo estás explicando, no hay comunicación”. En ese sentido, considera que el montaje tiene un impacto social relevante: “Si en las escuelas se diera lengua de señas una vez a la semana, todo el mundo podríamos comunicarnos, creo que es algo interesante y que te da para reflexionar como sociedad”.

Una comedia que también duele

Aunque se presenta como comedia romántica, la obra apuesta por una narrativa emocional más profunda en esta segunda temporada. “Se enfatizó mucho más en el drama que en la anterior”, explica el actor.

Y es justo ahí donde encuentra uno de los mayores valores del género: “La comedia puede ser incluso mucho más profunda que el drama, puedes tratar temas duros de una forma más ligera”. Esa dualidad genera una experiencia catártica en el espectador: “Te ríes, pero también lloras… y se produce una lucha interna que es hermosa”.

Una historia que todos pueden entender

Uno de los grandes aciertos del montaje es su accesibilidad. A pesar de integrar lengua de señas, la historia logra conectar con todo tipo de público porque el contexto, las emociones y las reflexiones las entendemos todos.

“La seña es mucho de mímica… la obra, entiendas o no entiendas señas, se comprende”, explica Velasco. Además, algunos fragmentos están subtitulados, lo que amplía aún más su alcance. “Ni hace falta leer para entender la situación”, asegura.

Última llamada

Con funciones todos los jueves a las 20:30 horas en la Sala A de La Teatrería, la temporada concluye el próximo 30 de abril. Los boletos tienen un costo de $600, con una preventa del 20% de descuento disponible hasta el 11 de febrero.

Sobre el futuro del montaje, Velasco es optimista, aunque cauteloso: “Esperemos que se retome… a lo mejor el año que viene”. Por ahora, la invitación es clara: “Que vayan, porque el teatro vivimos de la gente… es una historia que se debe de contar”.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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