Sex Club: deseo, misterio y cuerpos disidentes en escena

En un momento donde la conversación sobre la sexualidad vuelve a tensionarse entre el conservadurismo y la libertad, el teatro emerge como un espacio necesario para incomodar, cuestionar y, sobre todo, dialogar. Bajo esa premisa llega Sex Club, una propuesta escénica que mezcla comedia, suspenso y crítica social, y que estrenará temporada el próximo 24 de abril en el Teatro La Capilla, en la Ciudad de México.

Con dirección y dramaturgia de Daniel Mancilla, la obra plantea una situación tan provocadora como intrigante: cinco personajes coinciden en un club de encuentros sexuales y, tras quedar encerrados, se ven envueltos en un asesinato que los obliga a confrontarse entre sí.

Pero más allá del misterio, la obra apuesta por explorar las múltiples capas de la identidad, el deseo y las heridas que atraviesan a quienes habitan cuerpos y experiencias disidentes.

“Es una farsa cómica para mayores de 18 años… pero no solo eso. Tiene partes densas, tiene suspenso, tiene baile; es toda una experiencia visual construida desde el cuerpo”, explica el actor René Segreste en entrevista.

Entre el humor y la herida

Sex Club se define como una obra fársica e interdisciplinaria que entrelaza lo dramático con lo corporal, incorporando coreografías, iluminación y elementos escenográficos que recrean la atmósfera de un club sexual mientras simbolizan la violencia internalizada en torno al deseo.

En escena, los personajes no solo intentan resolver un crimen, sino que también se enfrentan a sus propias historias: relatos marcados por la represión, la identidad y la necesidad de pertenecer.

“La obra habla mucho de las heridas que llegamos a tener en nuestra historia sexual, en nuestra parte biológica y en nuestra identidad”, señala Segreste.

A través de la risa, el montaje busca abrir una conversación más profunda. “Desde el humor hay una cuestión de reflexión, no es solo reírse, es cuestionarnos”, agrega.

Identidades en diálogo

Uno de los ejes más potentes de la obra es la construcción de sus personajes, que representan distintas expresiones dentro de la sociedad: lo masculino, lo femenino, la comunidad gay y las identidades no binarias.

“Lo bonito de los personajes es que representan distintas partes de la sociedad y desde la risa se genera una reflexión sobre qué es lo masculino, qué es lo femenino y qué otras identidades existen”, explica el actor.

Este enfoque conecta con una de las intenciones centrales del montaje: visibilizar experiencias diversas y generar empatía desde la escena.

Gael: entre la sensualidad y la vulnerabilidad

Dentro de la historia, Segreste interpreta a Gael, un personaje que encarna una dualidad constante. Por un lado, está su faceta como Adonis, el bailarín sensual del club; por otro, un individuo atravesado por inseguridades y conflictos internos.

“Gael tiene esta parte sensual, es el gogo del lugar, pero también es una persona tímida, con miedos, con problemas personales”, comparte.

Para el actor, esta complejidad refleja una verdad universal: la distancia entre lo que mostramos y lo que realmente somos. “Presentamos una persona segura, pero detrás hay inseguridades enormes y creo que también está bien compartirlas”.

Teatro joven frente a un mundo cerrado

Más allá de la escena, Sex Club también representa el impulso de una nueva generación de creadores que buscan abrirse camino en una industria que, según Segreste, sigue siendo complicada.

“El teatro es de los espacios más generosos, pero también es difícil… no siempre se les da voz a las nuevas generaciones”, afirma.

Egresado de la Escuela Nacional de Arte Teatral y con experiencia en el Carro de Comedias de la UNAM, el actor destaca la importancia de crear comunidad dentro del gremio. “No hay mejor manera de estar en el arte que desde la comunidad… no es competencia, es alguien de quien puedo aprender”.

El deseo sin censura

En un contexto social donde aún persisten los tabúes alrededor de la sexualidad, la obra se posiciona como un espacio de resistencia. “Hay mucha represión en el gozo, en lo sexual… nos olvidamos que también somos una parte animal, instintiva, que muchas veces queremos suprimir”, reflexiona Segreste.

Desde esta perspectiva, Sex Club no solo entretiene, sino que invita a mirar de frente aquello que suele ocultarse. “La obra está hecha para usar la risa como medio de encuentro, una risa que no señala, sino que abre la conversación”.

Agenda

  • Sex Club se presentará del 24 de abril al 22 de mayo, con funciones todos los viernes a las 20:00 horas en el Teatro La Capilla.
  • El elenco está conformado por Alin Vergara, Carlos Abraham Gongo, Diego Alfaro, Paulina Márquez, Juan Manuel Reyes y René Segreste .
  • Los boletos están disponibles en taquilla y a través de plataformas digitales.
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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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