“Control Z” y el fenómeno del acceso a la privacidad

Los dramas juveniles se han convertido en una fuerte tendencia como objeto de consumo entre el público, recientemente lo vimos con “Élite” y antes con “Gossip Girl”y “Pretty little liars”. Ahora llega “Control Z”, una trama de adolescentes que produce Lemon Studios donde la premisa es el fenómeno del acceso a la privacidad, oro molido en tiempos de la era tecnológica en la que vivimos.

Y es que hoy en día toda nuestra vida está guardada en un móvil, al alcance de quien sea. Podemos ser víctimas de extorsión y violencia solo porque alguien puede llegar a tener el poder de difundir nuestras fotos, mensajes y demás detalles confidenciales.

Imagen de Netflix.

“Control Z”, proyecto de Miguel García Moreno, Adriana Pelusi y Carlos Quintanilla nos ofrece una fórmula que no falla para captar nuestra atención como espectadores, pues tiene intriga, suspenso, drama y tópicos muy actuales como el bullying, el consumo de drogas, la identidad de género, la orientación sexual y el romance, un contexto en donde los jóvenes sí se sienten identificados y los adultos invariablemente se enganchan porque el dinamismo y la adrenalina que ofrece son adictivos, al menos en los cuatro primeros capítulos.

Como serie de ficción, “Control Z” es muy digerible y entretenida, pero sí tiene varias inverosimilitudes que se justifican para poderle dar agilidad a la historia, la cual comienza muy bien y luego se vuelve algo floja del capítulo 5 al 7. La trama trata sobre los alumnos de “El Colegio Nacional”, niños ricos que están en plena efervescencia. En un momento sus vidas se complican aún más cuando un hacker revela sus más íntimos secretos, ahí entra nuestra heroína, “Sofía” (Ana Valeria Becerril), una chica antisocial que le seguirá la pista al malvado que está poniendo en jaque a la escuela.

Imagen de Netflix.

Los secretos de los estudiantes protagonistas se revelan en los capítulos 1 y 2 y luego en el 8 que es el cierre de temporada –pues ya se avisó que viene la segunda entrega– pero en el inter, de los demás episodios, la trama se esfuerza mucho por hacernos partícipes de la búsqueda de “Sofía” por encontrar al hacker, cuando de antemano ya nos imaginamos quién es, el ritmo decae un poco en esas secuencias de la serie, pero luego se repone.

Sin embargo, hay cosas que no quedan bien explicadas, por ejemplo con el personaje de “Luis” (Luis Curiel), un joven al que le hacen bullying y decide echarse la culpa de que él es el hacker, luego este ente virtual lo contacta para que le siga el juego en una de las escenas más fuertes que tiene la trama y cuando se atan cabos, ahí como espectador no termino de entender cómo sucedió que “Luis” accedió a ser parte del juego macabro del villano de esta historia. También hay errores de continuidad, que aunque no molestan, siempre son una característica de las producciones mexicanas.

Imagen de Netflix.

Uno de los grandes aciertos que retrata “Control Z” es la naturalidad para abordar temas como la identidad sexual y las drogas, no hay un juicio de por medio y eso está excelente, puesto que el público es quien debe ser el que decida qué hacer con la información que se le está dando. Ana Valeria es una excelente actriz, lleva muy bien el hilo conductor de la trama y su interpretación es muy natural, Muy bueno también el trabajo de Luis Curiel y Patricio Gallardo, quien interpreta a “Gerry”, el buleador de la escuela.

Michael Ronda, Yankel Stevan, Zion Moreno, Andrés Baida y Macarena García también tiene una participación muy destacada. En fin, “Control Z” te hará pasar un rato muy entretenido, con varias incógnitas que seguro se revelarán en la segunda temporada.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Quiero ser como Carrie Bradshaw.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 10 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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